yo soy yo

A veces cuando me analizo a mi misma, me pienso, y encuentro que hay muchas cosas que cambiaria de mi, me doy cuenta que no es no facil definirse a uno mismo, pensarse a uno mismo. Sere una persona con caracteristicas totalmente definidas. Todos, constantemente solemos intentar definirnos de diferentes maneras una persona se caracteriza por ser honesta, humilde, avara, solidaria, etc. Pero la pregunta es si esto realmente es asi.
Suelo sentirme mas como una serie de probabilidades que como una personas con caracteristicas definidas Me explico: En determinada situacion lo mas probable es que me conpoirto de una determ inada manera, por ejemplo que no mienta, que no suela mentir y que la mentira no sea en mi una constante pero eso no quiere decir que este imposibilitada de mentir sino que no suelo hacerlo entonces solo por el hecho de que lo mas probable que es que no mienta ¿Soy una persona honesta? Reacomodo la pregunta: ¿Soy un conjunto de caracteristicas definidas que forman mi personalidad o esta ultima es solo un conjunto de probabilidades de que frente a ciertas circunstancias nos comportemos de cierta manera? Y todo esto apuntando a la eterna pregunta del hombre ¿Quien soy yo? o mejor dicho ¿Que soy yo? ¿Soy mi cerebro, mi cuerpo, mis actitudes mi pensamiento o un conjunto de todas esas cosas juntas? Es importante para mi pensar que si yo no soy una serie de caracteristicas fijas ya determinas es mas facil cambiar solamente se trata de jugar un poco con las probabilidades. Tal vez todo lo que dije no tiene mucho sentido, pero solo es una forma de intentar comprenderme un poco mas. Pronto voy a publicar otra cosa.
Saludos
LuCrecia

Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj

Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan —no lo saben, lo terrible es que no lo saben—, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.
Julio Cortazar